P.V.O Hermione.
Era un día normal, como otro cualquiera, como siempre ella estaba en la misma mesa de siempre, haciendo,lo de siempre,los deberes.
A ella no le gustaba hacerlos, como a todos los chicos de su edad, pero a ella siempre la tachaban de "cerebrito", cuando en verdad no lo era.
Ella solo obedecía ordenes de sus padres, ya que ellos siempre habían querido que ella fuera la mejor en los estudios, y en too lo que pudiera hacer, pero ya estaba harta.
Harta de que todas las miradas callesen en ella, cada vez que levantaba la mano para responder a las preguntas que formulaban los profesores, ella podía oír perfectamente a sus compañeros, que lo decían bajo pero suficientemente alto, para ella parecía que lo hubiesen dicho en voz alta: "Ya estaba tardando" "¿Que te apuestas que le dan 30 puntos a Griffyndor?" .
Y siempre era lo mismo, incluso sus mejores amigos, mientras ella intentaban que dejara los deberes para más tarde o por lo menos que se distrajera durante una media hora todos juntos, pero ella siempre se negaba, menos cuando era fin de semana y le tocaba jugar a Griffyndor en el Quiditch, por miedo a que sus padres se enterasen, ya años atrás al averse enterado de que había salvado Hogwarts, por haber arriesgado la vida.
Ellos la habían castigado por ello, no quería que la volvieran a castigar, ya que siempre ponían el grito en el cielo cuando ella llegaba a casa en vacaciones.
Sus mejores amigas la ayudaban a inventarse excusas para que los chicos no se enterasen de sus problemas familares.
Ginny Weassly y Luna Lovegood eran sus mejores amigas y las únicas que tenía, aparte de su mascota, eran las únicas que sabían sus problemas familiares.
Todos pensaban lo mismo de ella, pero solo uno era el peor, aparte por haberle robado el corazón, era peor porqué él la odiaba o eso pensaba ella, después de tantas peleas ella lo tenía claro, era su peor enemigo Draco Malfoy.
De repente notó algo cálido y húmedo corriendo por su mejilla, se la quito con el dorso de la mano.
Sintió que alguien la observaba, pero no le importaba que la vieran llorar, así que siguió llorando en silencio.
P.V.O Draco
Estoy enfadado, muy enfadado, otra vez mi padre ha pasado de mí, siempre lo mismo por mucho que me esforzara nunca me felicitaba, y mis "amigos" no lo son, solo lo son porque mi padre les pidió que me vigilasen.
Estoy solo, nadie me comprende, nadie, salvo mi lechuza y yo mismo, mi padre nunca me felicitara por muchos logros que consiguiera.
Pensando en esto entre en la biblioteca, este era el único lugar donde podía pensar en mis problemas sin que nadie me molestara, me fui a la zona más alejada de la biblioteca, cuando de repente vi una melena castaña sentada que se convulsionaba levemente, me acerque sigilosamente a ella, le puse la mano en el hombro ella dio un pequeño saltito del susto, eso me hizo gracia pero mi sonrisa desaparecio de mi cara cuando, ella se giro y me miro con los ojos llenos de lagrimas, pero ella dejaba que corrieran libres por sus mejillas.
No se muy bien, ¿por qué? pero me rompía el corazón verla de esa manera, queria decirle algo pero mi garganta se me había secado de repente.
Ella me seguia mirando, pero se dio la vuelta y empezó a recoger sus cosas, salio a paso ligero de la bibllioteca sin llamar la atención de los pocos alumnos que había en ella.
Me quede en e sitio reordando la imagen de mi peor enemiga, la chica que me había robado el corazón tiempo atras, aun sin saberlo ella, yo lo había reconocido en lo más profundo de mi ser, ella siempre valiente que no se dejaba acobardar por nada ni nadie, esa esuna de las cosas que me gustan de ella, pero estaba lloranro, ella se veia fragil,indefensa ante mis ojos....
SAlí corriendo de la biblioteca, no sabía por que pero tenía la necesidad de saber el motivo por el cual ella se encontra de esta manera,sobre todo si hoy no le había dicho nada que pudiera hacerla sufrir ,más que nada por que no la había visto en todo el día hasta este momento.
Ví como una melena castaña giraba,en un cruce, a la derecha y acelere el paso,cuando la alcance,la cogí del brazo suavemente.
No había nadie al rededor, era un día de invierno, así que no tenía problemas de que me vieran con ella.
-¿Qué...es lo...que te...pasa,Granger?-dije entrecortado intentando recuperar el aire perdido en la carrera, mi voz sono un poco más grave de lo normal, con un deje de preocupación.
-Nada-dijo secamente, dejando que las lagrimas corrieran tranquilas por sus mejillas-ahora déjame- dijo intentando librarse de mi agarré,cosa que no funciono porque la agarré un poco mas fuerte pero sin hacerle daño.
-¿Qué es lo que te pasa?-repetí con el ceño fruncido, porque me estaba empezando a desesperar por saber que era lo que le sucedia.
-Nada- dijo todavia intentando librarse de mi, pero nuevamente fracaso en su intento por zafarse de mi agarré-¿si te lo digo me dejas en paz?-dijo en un tono cansado.
-Sí -dij muy serioy liberandola de mi agarré.
-Está bien, pero no aquí, no quiero que se entere nadie-dijo empezando a andar-vamos, sigueme-mientras caminaba dijo- Malfoy, lo que te voy a contar que quede entre nosotros, como se entere alguien más, te castro-dijo amenazadoramente.
-E-está bien, no dire nada-dije detrás de ella e inconscientemente me llevé las manos a mi parte inferior.